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jueves, 12 de junio de 2014

Una loca sin remedio.

 Bloc de 10.50x8.56cm con mi 
niña victoriana. Puedes comprarlo
 Colgante pintado a mano en
pieza de madera con cadena 
negra. Puedes comprarlo en:
Artesanum
 Colgante pintado a mano en
pieza de madera con cadena 
negra. Puedes comprarlo en:
Artesanum.
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pieza de madera con cadena 
negra. Puedes comprarlos en: 
 Mi último diario. Con una de mis
imágenes y papel de Prima Marketing Ing.
 Detalle del anterior diario.
Parte posterior del diario anterior.
Cómo no, con una huella de gatito. 

***

He pensado muchas veces en cómo la mente y el cuerpo se pueden quedar durante mucho tiempo en un relativo letargo, conformándose con su presente y no anhelando nada más que una tranquilidad de días pasando sin apenas incidencias, un transcurrir sosegado de veladas en el sofá tras una jornada de trabajo, un poco de lectura antes de dormir y retozar con la pareja (si la tienes) cada equis días. De pronto un día tu pecho comienza a agitarse, tu mente entra en ebullición, sonríes sin saber por qué y la impaciencia por sentir la vida de nuevo recorriéndote las venas sin temor a un colapso te atormenta noche y día. Qué ocurre. Relees libros de hace muchos años, aquellos a los que pasabas las páginas con desesperación y que subrayabas sus pasajes para memorizarlos y gritarlos mientras hacías el amor; ves películas antiguas en las que los protagonistas tenían siempre miradas sensuales y medias sonrisas llenas de promesas que creías dirigidas a ti; paseas por las calles olvidando quiénes son tus vecinos, si a tu paso te miran o te ignoran, si alguien está pendiente de lo que haces, de pronto sabiendo qué es exactamente lo que quieres y que no te importa nada lo que piensen los demás. Te parece que puedes ir bailando por las calles, recogiendo tu falda hasta la cintura y reírte como una loca y despeinar tu melena como una salvaje. 

A veces sientes que la libertad que en ti vive está tras las rejas que tu mente crea y que un día puedes abrir sin más y al fin escapar, al fin sentir que eres tú sin imposiciones sociales ni familiares ni morales ni religiosas... Que al fin puedes bailar por las calles siendo una loca sin remedio y reír y llorar como si no existiera un mañana. 

***

Cuando Bohumil Hrabal estaba en el hospital y apenas le quedaban unos días para morir, o para elegir morir a su modo, Moniika Zgustova le entregó la primera edición de su biografía. Cuenta Jirí Menzel, director de cine que llevó a la gran pantalla varias de las obras del autor checo, que "lo abrazaba y lo apretaba contra su pecho, luego hojeaba el libro una y otra vez. Estaba tan eufórico como, años atrás, en las fiestas sibaritas que organizaba en su casa de campo. Nunca había sido un hombre vanidoso, pero el libro le llenó de júbilo." Que cuando estés a punto de morir algo te haga tan feliz es sobrecogedor y más aun cuando ya a esas alturas sabría que él mismo elegiría cómo y cuándo morir. 

"Ha alcanzado su objetivo, el máximo vacío, el límite del vacío, la cumbre del vacío, según Lao-Tse le ido enseñando toda la vida, y ahora no sabe qué hacer con él".

Esta biografía de uno de mis autores preferidos no me la he leído, me la he bebido, como él se bebía las muchas cervezas en sus humildes tabernas donde recogía el sentir de los más humildes, sus anécdotas y sus sufrimientos y alegrías. Con todo lo que recogía de los más pobres, de los que estaban en el último lugar del escalafón social, él escribía sus libros, él los convertía en literatura y, además, de la buena, de la grande, de la que no te deja indiferente e incluso asusta. 

"La verdadera poesía tiene que herir como si uno se hubiera olvidado una cuchilla en el pañuelo y a la hora de sonarse se cortase la nariz; del mismo modo, un buen libro no debe servirle al lector para dormir más tranquilamente sino para saltar de la cama y, en pijama, precipitarse a pegarle una bofetada al autor..."

"Allí hay una casita donde podría vivir, pero un mago tendría que pasar por mi habitación".

"...entonces se da cuenta más poderosamente que nunca de que es cuando escribe cuando se siente vivir, que mientras escribe en su vieja máquina, es consciente de que la sangre aún circula por sus venas."

domingo, 16 de febrero de 2014

Muchacha victoriana con toques góticos para diarios.



Pintura propia en gouache y acrílico. 
Todos los derechos reservados. 

Los diarios depositarios de tantos secretos a la luz de las velas. Siempre que pienso en las hermanas Brontë,  Emily dickinson, Virginia Woolf, Silvia Plath, Helena Hanff, ... y tantas otras escritoras que han sido para mí a lo largo de mi vida, admiradas, referentes, imágenes románticas que me inspiran, las imagino en las noches de lluvia, cuando todo el mundo dormía, escribiendo en sus diarios. Me gusta idealizarlas, que sean para mí un eterno cuento creado con el polvo de mi biblioteca, sueños de irrealidad a mi antojo, pero a sus órdenes. Me gusta ponerlas dentro de un pisapapeles de cristal y pedirles cada noche que me confiesen cuál es la entrada a sus mundos y que me lean sus secretos. Imagino que dejaron diarios ocultos bajo una losa, en pasadizos intransitados desde hace siglos, en la corteza de un árbol milenario... Diarios que nunca se han descubierto y que a mí, solo a mí, me confiesan su existencia y me prometen en susurros que algún día, si me lo merezco, me dirán dónde están. Las veo reunidas, hablando de literatura durante horas. Los años que las separan, no son nada ya tras la muerte. Y tienen toda una eternidad, estas maravillosas mujeres, para hablar de libros, de diarios secretos y de cartas de amor. El té en bellas tazas, pastitas deliciosas, rosas blancas, viejas fotografías, libros y más libros. El pasado se nos muestra con una patina de misterio y las personalidades que en él transitaron, parecen saber desde su tiempo algo que nosotros desconocemos. Miramos sus fotografías y tratamos de atisbar en sus ojos lo que esconden. Tantos diarios recogiendo lo oculto de seres especiales, de almas ricas en recovecos que encierran sorpresas. 










Diario con páginas cosidas y detalles románticos.

Y en mi diario la semana que viene escribiré con gran regocijo que he recibido una saga mucho tiempo anhelada. LA SAGA DE LOS FORSYTE de John Galsworthy, autor inglés, premio Nobel de Literatura en 1932.
Por primera vez oí hablar de esta saga en el programa literario de Fernando Sánchez Dragó. Llamó muchísimo mi atención y me dispuse, cómo no, a buscarla, pero no la encontré a un precio asequible para mí. O bien eran tomos muy estropeados. Al fin esta semana he dado con una a un precio muy bueno y en muy buen estado. La espero con impaciencia. 
Para los que no la conozcáis, trata de las vivencias de una familia británica de clase media-alta a través de varias generaciones. 
Como todavía no la he leído, no puedo recomendarla, pero creo que mi instinto no me va a fallar y por lo que sé los que la leyeron en su momento o en años sucesivos no quedaron decepcionados. 


Me parece que mi diario recogerá muchas anotaciones de esta, al parecer, hermosa obra. Ya os contaré. 

No quiero dejar de agradeceros a todas las personas que con vuestras palabras de aliento me habéis reconfortado en estos momentos tan difíciles. GRACIAS. 

miércoles, 15 de enero de 2014

Tristeza con un ramo de florecillas otoñales.

Incluso caminando con la tristeza como compañera inseparable se puede vivir un día tras otro y sentir que se convierte en una amiga no deseada, pero aceptada como inevitable desde el momento en que crecemos y antes o después perdemos a nuestros seres queridos. Al principio, cuando todavía no nos acostumbramos a esta fastidiosa amiga, nos parecerá cada mañana como si nos hubieran abandonado en un páramo yermo y solitario. Entonces a través de las lágrimas las ves, humildes florecillas entre las piedras y sabes, paradójicamente, que es a una de esas flores tan frágiles y delicadas a la que hay que agarrarse para pasar el resto del día. Así florecilla tras florecilla, prensadas entre las páginas de tu diario, acabas creando un hermoso ramo color otoño, tan humilde como tu propia persona, pero enhiesto y orgulloso por ser.

Qué difícil me resulta escribir esta entrada... Me demoro en decirlo, como si pudiera retrasar de algún modo lo que ya ocurrió. En la biografía de Hans Christian Andersen leí hace años que él que todo lo apuntaba en su diario nunca escribió sobre la muerte de su madre. Este detalle tan importante me quedó grabado y pensaba una y otra vez en sus motivos, que no debieron ser otros que los que a mí misma me han impedido hasta hoy escribirlo aquí, su enorme dolor. Sí, ya lo he dicho, ¿verdad? Mi madre nos dejó el 25 de noviembre. Lo escribo al fin y me parece irreal; lo he vivido y no me parece cierto. No resulta fácil pensar que ya no la volveré a ver y me resisto a mis propias creencias afianzadas durante tanto tiempo; me contradigo a mí misma, pues al sentirla tan cerca como la siento, me gusta pensar que en efecto sigue aquí junto a mí. Cómo podría soportarlo, sería como despertarme cada noche durante el resto de mi vida llamándola igual que una niña pequeña que ha tenido una pesadilla y quedarme sola con mi miedo y mi dolor para siempre en la más absoluta oscuridad. Cómo podría... Solo contradiciéndome a mí misma, dejándome sentir sin analizar podré soportarlo.

Fue una mujer básicamente buena. Nada de lo que hizo durante toda su vida tuvo otro fin que hacer el bien a los que la rodeaban. Se equivocara o no, su punto de partida desde la bondad más absoluta ha hecho que ahora solo los bellos recuerdos me rodeen y que olvide los dolorosos contra los que ella poco pudo hacer, no por no desearlo, no por no intentarlo, sino por esas imposibilidades de la vida que dejan a veces a las personas sin fuerzas para combatirlas. Ahora lo veo, en el pasado muchas veces mi estupidez, mi impaciencia de joven mimada me impidió darme cuenta de ello. Y ella siempre perdonó. Mi testarudez, mi egoísmo, mi impaciencia, mis reproches... Siempre perdonó sin más y pagó incomprensión por cariño. Era tan generosa que hasta mis imperfecciones las convertía en virtudes. Solo una madre puede hacer algo así. Siempre creyó en mí y yo que tantas veces la defraudaría seguramente, ahora no deseo otra cosa que darle la razón, decirle que en efecto algo tenía que decir en este mundo y que de algún modo, por ella y por mí, he de tratar de hacerlo. Lo diré a través de su nieta, manteniendo vivo su recuerdo y lo diré cuántas veces sea necesario y a quien quiera oírme. Y el querer decirlo, el quitar mordazas absurdas es su triunfo, no el mío.

Tengo una fotografía siempre en la cabeza.Vestida y peinada muy años 60, toda ella ríe. Ríe su boca y sus ojos, su postura, su naturalidad. Se la ve muy muy feliz, pues tuvo años en los que lo fue muchísimo. En su vida hubo mucho dolor, pero también alegría y felicidad. Tuvo su dulce pájaro de juventud que se le quedó entre sus manos con las alas rotas. Pero ambos volaron al final en un sueño plácido.

Descansa en paz, querida mamá, pero no permitas que nunca deje de sentirte muy cerca. Una vez más mi egoísmo, ya ves.
                                                       
Madre e hijo de Emile Munier.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Valentina.

Valentina es una chica seria y responsable.
Cada mañana se levanta al primer tic-tac
de las gotas del rocío en su ventana.
Desayuna con un libro entre sus manos
buscando que su mente esté en las debidas
condiciones para atender sus 
obligaciones.
Se abstrae en la lectura y al oír las campanadas del
reloj siempre se sobresalta.
Lo primero es atender a los ratoncitos que
se esconden en el reloj, llevándoles un 
sabroso trocito de queso. 
Oh, la puerta está abierta. Ya han estado
haciendo de las suyas por toda la casa.
A continuación juega con su gatito Pip y acaban dejando los
ovillos de lana hechos un desastre. 
Después ella se tiene que ocupar de 
ordenarlos, pues Pit se va tranquilamente
al jardín tras las musarañas.
Es la hora de clasificar las lecturas del día y
debe hacer un gran esfuerzo para no posponer
sus obligaciones y leer los libros seleccionados
antes de tiempo.
Le gustaría sentarse un momento y leer o 
soñar, pero tendrá que esperar.
 Ella es, en efecto, una soñadora, pero, 
como os decía, a la vez seria y responsable.
 
Termina con los pies muy doloridos de 
tanto ir de aquí para allá. 
 
Pero al final de la tarde puede por fin sentarse
un poco. Hacer balance de sus sueños
pospuestos y retomarlos con gran placer.
Aunque a veces también con dolor.
Guarda uno, que es su preferido, herrumbroso ya
 por el mucho tiempo que tiene. A veces 
pierde la esperanza de que se cumpla, 
pues es muy grande, muy importante. 
Sueña que nunca más ningún ser indefenso
vuelve a sufrir daño alguno a manos de los 
humanos sin piedad. Sueña con no volver
a sentir dolor por el  sufrimiento que como una enorme
masa de contaminación planea por el mundo. 
Cuando ese dolor es muy fuerte se siente como
desnuda, indefensa ante un mundo cruel.


Valentina cree que de los viajes en los libros se viene siendo mejor persona. Por lo que se hace fuerte y vuelve a levantarse cada día para poner su granito de arena. Le gusta meterse en las conversaciones ajenas y aconsejarles libros; ser pesada hablando de sus virtudes y de los placeres que de ellas se obtienen. A veces la miran extrañados, pero no le importa, cree firmemente en su misión de que las letras sean como trajes hermosos que siempre engalanen a la gente. Ellas es seria y responsable y ésta es la mejor de sus responsabilidades diarias. 

Hoy quiere traeros a un autor del que confiesa estar enamorada. Se trata de Saki, autor que nació en Birmania en 1870. Criado principalmente por dos hermanas tías suyas, personas de costumbres rígidas y que odiaban a los animales, no consiguieron que él dejara de amarlos, convirtiéndolos en personajes maravillosos en la mayoría de sus obras. 
Sus cuentos son inteligentes, mordaces, crueles a veces, divertidos la mayoría y siempre siempre con finales sorprendentes. Seguro que os ha pasado más de una vez que estáis leyendo un texto con gran placer y os deja decepcionados al final. Con Saki  no sucede tal cosa. Son muy cortitos la mayoría, pero te dejan huella, ya lo creo. Tanto Valentina como yo os recomendamos leerle sin falta este otoño, será una velada deliciosa en su compañía. No conocemos a nadie que lo haya leído y no le gustara. 
Buscad LA GALLINA, LA VENTANA ABIERTA, o hasta ahora mi preferido, EL MÉTODO SCHARTZ-METTERKLUME, absolutamente sorprendente y encantador. 

Algunas de sus amistades acostumbraban a darles abundantes consejos con respecto a lo poco deseable de interferir en nombre de un animal afligido, pues dicha interferencia "no era asunto suyo". Sólo en una ocasión puso en práctica la doctrina de la no interferencia: fue cuando una de las exponentes más elocuentes de la doctrina se vio asediada durante casi tres horas, en un arbusto pequeño y espinoso. Entretanto ella, desde otro lado de la valla, seguía con la acuarela que estaba pintando, negándose a interferir entre el cerdo y su prisionera. 

El método Schartz-Meterklume -ANIMALES Y MÁS QUE ANIMALES-. SAKI.

Valentina está hecha en pasta de papel, articulada y totalmente modelada a mano. Incluso los ojos son pintados por entero, no he utilizado ojos artificiales. El vestido es cosido a mano. El reloj hecho con papel que me gustaba y le hice unos adornos en rosa con alambre dulce. El gato y los libros modelados también a mano en pasta de papel. 

domingo, 21 de julio de 2013

Recuerda, aquel fue tu verano más bonito.

Broche con Fimo, imagen propia protegida
con resina y lacito de algodón.
Broche con Fimo e imagen propia protegida
con resina.
Colgante en bronce con pieza 
incrustada de Fimo pintada a
 mano con acrílico y tinta china. 
Colgante en bronce con pieza 
incrustada de Fimo pintada a
 mano con acrílico y tinta china.

 Colgante en bronce con pieza
incrustada de Fimo pintada a
 mano con acrílico y tinta china.
Colgante en bronce con pieza 
incrustada de Fimo pintada a
 mano con acrílico y tinta china.
Colgante en bronce con pieza 
incrustada de Fimo pintada a
 mano con acrílico y tinta china
Marcapáginas plastificados
con dos de mis imágenes.

Queridísimas, espero que estéis disfrutando de un maravilloso verano, lleno de hermosas lecturas, largos paseos, limonada fresquita, charlas hasta la madrugada, estrellas fugaces que convierten vuestros sueños en realidad... Un verano lleno de magia, casi como aquel que en vuestra memoria ocupa un lugar especial; aquel verano que siempre añoráis de vuestra niñez en el que el tiempo se detuvo y eráis todo risas, todo sueños, todo goce!! Nada en el mundo es más hermoso que las largas tardes de verano junto a un libro, junto a tu mejor amiga, junto a tu primer amor, junto a tu gato que ronronea y es un sonido de ensueño o tu perro que con su hocico te pone un punto de frescor y es como una fresa escarchada de amor. 

***

Os presento hoy algunos de mis últimos trabajos. En los primeros con la combinación de Fimo y resina he disfrutado especialmente, pues no he visto que nadie haya experimentado con esta unión y me haría ilusión ser la primera. Aunque como dije en mi página de Facebook, todo parece estar ya inventado e igual ya alguien lo había hecho y yo simplemente no lo he visto. En todo caso les doy mi toque personal y estas piezas me gustan más, pues son más artesanas que otras en las que utilizo bases ya hechas.

Los colgante que van a continuación han sido pintado por mí a mano, por lo que son más exclusivos. Como el del globo, pero en colores cálidos, voló uno parecido hasta Argentina, nada menos. Como imaginaréis, el del gatito es mi preferido.

Por último, dos marcapáginas montados en el editor con mis imágenes. Mis pinturas en lienzos o ilustraciones son realizadas completamente a mano. Solo en los montajes para tarjetas de visita o marcapáginas interviene el editor o photoshop para añadir los fondos adecuados y texto.

 ***
Robertson Davies de nuevo...




Diréis que me repito, pero es que los libros de este escritor me gustan muchísimo. Junto a Bohumil Hrabal es mi descubrimiento más importante de los últimos tiempos. 

Mi última trilogía -La Trilogía de Cornish- y la estoy saboreando con deleite y sufrimiento, pues no quiero acabarla, ya que en estos momentos no existen más libros editados de este magnífico escritor canadiense.  Este es su primer título y continúa con Lo que arraiga en el hueso y La lira de Orfeo. Además de novelas escribió cuentos, obras de teatro, ensayo y crítica literaria. Les pregunté a los responsables de la página de la editorial Asteroide y me dijeron que iban a publicar más libros. Qué alegría tan grande me dieron, ¡¡¡pero en estos momentos, sufro porque solo me quedan dos títulos más!!!

Ángeles rebeldes está centrada en la Universidad de San Juan y el Espíritu Santo y en sus eminentes profesores que viven en ella como un mundo a parte con sus bondades, pero también miserias y envidias. El regreso de uno de sus más brillantes profesores, Parlabane, expulsado años atrás y la asunción, como albaceas de tres antiguos compañeros y amigos, del legado de Francis Cornish, prestigioso coleccionista de arte y mecenas de artistas, zarandeará los cimientos de esta importante universidad. El detonante es el descubrimiento de un manuscrito de Rabelais encontrado entre los numerosos legados de Cornish, que es codiciado por los albaceas y robado por uno de ellos para consternación e impotencia de los demás. 

La vida académica junto al coleccionismo de arte, el trabajo científico, la historia, la religión, la superstición, la tradición gitana... se dan cita en esta novela de un modo genial. Ensamblados tan numerosos temas formando un todo perfecto e interesantísimo. Como siempre ocurre en las novelas de Robertson Davies el interés según vas avanzando va in crescendo hasta que llega un momento en que matarías a quien se atreviera a interrumpirte en su lectura. Sus inicios están llenos de serenidad; pasito a pasito nos da a conocer en parte a los personajes y pueden parecerte seres anodinos y aburridos y que en sus vidas no habrá sobresaltos ni sucesos inesperados. Pero pronto descubres que te aguardan muchas sorpresas. Sus novelas son como su rostro, al mirarlo al principio te parece un bondadoso Papá Noel con su larga barba blanca, pero al mirar con más atención descubres unos ojos incisivos, inteligentes, llenos de astucia. 


Quienes todavía os estéis pensando leer alguna novela de este magnífico escritor, lanzaros ya, no os arrepentiréis. Ah, y no puedo olvidar el humor que en todos sus texto hay. Un humor inteligente y elegante.