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domingo, 12 de mayo de 2013

Libros, libros, libros...

Lienzo propio que he pintado
con acrílico y óleo. 
Todos los derechos reservados. 
Y un nuevo ser que duerme con el disgusto 
de un alma prisionera que pugna por 
salir. "Pronto, querida, muy pronto".

Llevo un tiempo perdida. Con los encargos para las comuniones; los mercadillos artesanales, el último muy bonito, EL ZACATÍN, en mi pueblo; la curiosidad siempre latente por nuevas creaciones; mi proyecto secreto; mi diario un tanto abandonado el último año y que he retomado con ilusión por reflejar en él cada suceso, cada pensamiento, cada sentimiento... El tiempo se escapa y sientes que no lo aprovechas lo suficiente. 

Y cómo no, los libros que siempre tiran de mí, me reclaman atención, me seducen a cada momento y yo siempre caigo encantada.

Apunto libros y libros y más libros, entusiasmada, emocionada, impaciente por tenerlos todos entre mis brazos. Nada hay en el mundo que me haga tan feliz como los libros. Y hay tantos maravillosos. No es como en otras búsquedas, que nunca hallas lo que anhelas. No, con los libros no ocurre, siempre encuentras alguno que te hace muy feliz. Como UNA MEZCLA DE FLAQUEZAS, de Robertson Davies, el último de su trilogía de Salterton.


Una novela absolutamente deliciosa. Me la he leído de un tirón y temiendo terminarla.  Cómo he envidiado a su protagonista, Mónica Gall. El fideicomiso caprichoso de una adinerada anciana le permite estudiar música en Europa para llegar a ser una gran cantante.  Consternación del hijo de la anciana, Solly, después de la apertura del testamento al ser informado de que no podrá heredar nada hasta que la educación de una joven con talento para algunas de las distintas manifestaciones artísticas sea completa y él tenga un hijo. La extravagancia de este testamento dará lugar a una historia bella, interesante, divertida, pero también en la que se nos muestras que todos tenemos más o menos flaquezas que nos hacen imperfectos y en resumen, humanos. Si en la primera novela el protagonista era el teatro, en la segunda el periodismo, en esta tercera es la música que es tratada con respeto y son muchas la referencias a músicos y cantantes. 

Le presento a mi amigo Pyewacket, un gato encantador, pero sin el menor sentido crítico para la música. 

Para el club de lectura me tocaba elegir a mí y me decidí por ¡GRACIAS, JEEVES!, de P. G. Wodehouse. No sé si recordaréis una mítica serie de humor inglesa protagonizada por Stephen Fry y Hugh Laurie (que luego se haría muy conocido a través de la serie "House"), en la que el primero hacía de inteligentísimo y peculiar mayordomo de un aristocrático jefe experto en meterse en líos continuamente. Pues esta serie estaba basada en los libros de este autor inglés con un enorme talento para un humor culto, son numerosas las referencias literarias, pero muy efectivo, que te hace reír sin parar desde el principio.  Son novelas para refugiarte en ellas cuando la realidad te pesa demasiado. Su mundo perfecto, casi idílico, tan inglés, te permiten huir por unos días y regresar con unas cuantas arrugas más de tanto como puedes llegar a reírte. Novela inglesa, pero en esta ocasión imposible acompañarla con una taza de té, pues corréis el riesgo de verterlo sobre la ropa y oooooh, Dios mío, noooo, sobre el propio libro. 

Esta es la cubierta del 
"Omnibus Jeeves" que contiene
tres historias, pero podéis adquirirlas 
también por separado. 

Los inolvidables protagonistas de la serie inglesa,
"Jeeves & Wooster".

Como curiosidad, decir que un jovencísimo
David Niven hizo de Wooster para el cine. 

Un fragmento de mi diario:

Acabo de terminar "Gracias, Jeeves". No me ha decepcionado en absoluto. Es divertidísima y la historia muy bien hilada y sin dejar ningún cabo suelto.

El domingo en el mercadillo artesanal EL ZACATÍN, en las primeras horas antes de que llegara el momento de mayor afluencia de gente, abrí esta novela  para distraerme un poco y fue imposible, apenas comenzar, seguir leyendo. No podía evitar reírme a carcajadas e iba a dar un espectáculo. 

***
Nunca perderéis el tiempo leyendo, ni soñando con lo leído, porque es muy posible que un día sin esperarlo aquello leído se convierta en vuestras manos en algo hermoso. 

Nunca perderéis el tiempo escribiendo sobre lo que sentís, pues un día sin esperarlo alguien lo leerá y se emocionará al verse reconocido y amado en vuestro más íntimo ser. 

martes, 12 de marzo de 2013

Suena el violonchelo y sus notas vuelan para dar un dulce consuelo a los libros amenazados.

 Ilustración propia en acrílico. 
Pulsera en bronce, cintas de mercería
y adorno en porcelana fría
pintada a mano. 

Esta ilustración ya la publiqué en mi página de Facebook, por lo que algunos ya la habréis visto. Pero no quería dejar de presentarla aquí, trayendo alguna cosilla más y, por supuesto, mis acostumbradas recomendaciones literarias. 

Este tipo de pulseras disfruto mucho haciéndolas. Con ellas dejo libre mi imaginación, visito otro de mis lugares favoritos: las mercerías, y vuelvo un poco a mis orígenes con la porcelana fría. En esta ocasión hasta he hecho yo mismo la masa y el resultado me ha satisfecho. He hecho masa para piezas y piezas. Ya os iré mostrando algunas creaciones más que haré con ella. 

***

Cuando visito mi librería favorita siempre llego con algunos títulos que han quedado finalistas en mi larguísima lista de libros. Aun así le dedico al menos una hora al placentero acto de deambular por la librería mirando aquí y allá, cogiendo este libro o aquel, mirando los precios, qué edición es, recreándome en algunas de mis editoriales preferidas, y sonriendo a todo el que entra como diciéndoles qué felices somos aquí (aunque ellos igual piensan, "por qué esta mujer sonríe como si fuera boba"), aunque, eso sí, no molestarme en mi momento único en el que necesito soledad para dedicarme a mis amores de papel; ahora no es momento de charlar, ni de compartir nuestras experiencias, podría ser después con un té o café bien calientes y un trozo de pastel de chocolate... o coco, esta vez. Pero nunca en la librería mientras recorro las mesas expositoras o las estanterías. Ay, las estanterías cada vez más vacías de libros. La de Anagrama contaba con apenas una veintena de tomos. La crisis o los dichosos e-Readers? No lo sé, pero para mí es tristísimo. Cada vez que entro a uno de mis portales preferidos de libros aparece en primer plano... y en grande: "La familia Kindle". Entonces se me nubla la vista y me parece ver: "La familia killer". Sí ya sé que la construcción no es muy correcta, pero creo que me entendéis. 


Pero estoy divagando. Hoy os quiero hablar de un libro que me atrapó y por el que tuve que dejar uno de los títulos de mi lista por él, pues me enamoró al instante. Lo escribe un testigo privilegiado de los inicios del cine mudo y los comienzos del sonoro, hasta su plena Edad de Oro. Era hijo de uno de los primeros magnates de la industria del cine, B. P. Schulberg, cabeza visible y respetada de la Paramount Pictures. En este libro el autor nos narra su experiencia desde niño, mimado y rico, pero con un tartamudeo que lo acompleja y lo hace víctima de las burlas de sus compañeros, hasta su marcha a la universidad, mientras contempla a las figuras de la época, su auge y en muchas ocasiones su caída.  El mundo que se creó en torno al cine, poderoso, arrollador, lleno de talento y sórdido y corrupto a veces. Una época con sus luces y sus sombras donde las grandes compañías esclavizaban a los actores y actrices y malograba a grandes directores como el caso del excéntrico Von Stroheim, pero en la que también se crearon grandísimas películas. 

Un libro interesantísimo que recomiendo a los amantes del cine y de su historia.

Gloria Swanson. 

viernes, 15 de febrero de 2013

Árboles del amor

Lienzo con acrílico. 

Sería maravilloso que existieran árboles del amor y que sin más pudiéramos tomar uno de sus frutos cuando nos sintiéramos que nos falta ese sentimiento único sin el que nos sería muy difícil vivir. Con este lienzo que hoy os muestro he querido representar ese deseo de no sentirme nunca vacía y que pueda siempre encontrar en mí un árbol de largas ramas que me alcancen su  preciado fruto. Que no se agote nunca ese calorcito reconfortante del amor auténtico. 

Me siento muy afortunada de poder amar y ser correspondida. Por eso quiero decirles a mis seres queridos cuán feliz me siento de tenerles. No importa que sea un día después del escogido para celebrar el amor, pues lo ideal sería que cada día le diéramos su protagonismo. Aunque no está mal esta celebración, por mucho que se diga que es un invento de los centros comerciales, lo cierto es que cada uno lo podemos vivir como queramos y darle más significado que el puramente material. No, no está mal celebrar el sentimiento más bello que existe

Un fruto jugoso de tarde soleada  para mi hija querida, para mi princesita de cuento que tiene en su sonrisa el secreto de la mía. 

Un fruto maduro para mi príncipe rojo, que tiene en sus manos el secreto de hermosas vivencias pasadas, de un presente sereno y el protagonista de las mejores anotaciones de mi diario.

Un fruto, como magdalena de Proust, para mis ángeles de alas sucias.

Y un fruto de amistad para todos vosotros y otro de futuro para que nunca os falte amor en vuestras vidas. 

***


Relectura deliciosa la de esta semana. Los cuentos de Pedro Antonio de Alarcón son de un romanticismo exacerbado, de destinos trágicos muchas veces, de castigos providenciales, de hermosas mujeres que guardan dolorosos secretos... ¡¡Los adoro!! Cuando lo descubrí hace muchos años me atrapó tanto como lo ha hecho ahora. Pero entonces era muy tonta y a veces acudía a los escritores teniendo demasiado en cuenta su persona y su proceder en la vida y no su obra, que debería ser lo principal a la hora de abrir un libro. Lo dejé en un rincón de mi biblioteca, proscrito, para mi vergüenza, y fingiendo que lo olvidaba. No lo he olvidado nunca, pues sus cuentos siempre me han atrapado iluminando mi estancia con velas y luz de gas;  vistiéndome a la moda española del siglo XIX y sintiéndome que yo era una de sus heroínas pálidas, bellas y guardando, cómo no, un secreto inconfesable. 



Existe una película de los años cuarenta que he visto como unas cien veces basada en uno de sus cuentos más conocidos EL CLAVO. Protagonizada por Amparo Rivelles, Rafael Durán y el entrañable Juan Espantaleón y dirigida por Rafael Gil. Es una película de amor, de ese amor de la época tan especial, tan arrebatador. Pero también trata de un crimen no resuelto que te mantiene en vilo durante toda la película e igualmente el relato.

Tanto EL CLAVO como otros cuentos de Alarcón (EL EXTRANJERO, LA MUJER ALTA, LA COMENDADORA...) os los recomiendo sin ninguna duda. A veces comienzas uno y crees que no va a ser de tu agrado por el tema, por oler a naftalina, por parecerte que el romanticismo ya lo has dejado atrás, pero a medida que vas leyendo muy pronto sales de tu error y descubres con regocijo que tienes el libro agarrado con fuerza desde hace un buen rato y que el té se te ha quedado helado. Y ver después la película de la que os he hablado es una delicia. 

martes, 15 de enero de 2013

Que la magia no se agote y siempre nos reconforte.

 Lienzo pintado con acrílico.

Lienzo pintado con acrílico.

Después de días intentándolo al fin puedo presentaros mis lienzos hechos estas Navidades. Espero que os gusten! Yo he disfrutado muchísimo realizándolos. 

En proceso tengo dos ilustraciones de Capricornio y Acuario y terminada la de Sagitario.  Son los tres horóscopos que me quedaban. Y una muchacha tocando un violonchelo, que es un encargo. 

Entre pintura y pintura he dedicado tiempo a mi bisutería para los mercadillos. Ya os iré poniendo broches, colgantes y demás. Han sido unas Navidades muy atareadas y los próximos meses también lo van a ser, pues tengo muchas ideas que quiero darles forma. Trataré de ir visitándoos, pues echo muchísimo de menos ver vuestras maravillosas creaciones y vuestro sentir particular en el trascurrir de los días. 



Y ahora os presento mis dos regalos preferidos de los Reyes Magos. El primero, LA REINA DE LOS HIELOS, escrito por Marie Diaz, inspirado en la "Reina de las nieves" de mi adorado Hans Christian Andersen, e ilustrado por la exquisita Miss Clara.  Fue mi hija la que lo pidió para mí en la carta de los Reyes y desde luego acertó plenamente. El segundo, TRENES RIGUROSAMENTE VIGILADOS de Bohumil Hrabal, fue mi regalo del "Amigo Invisible" en el Club de Lectura Burgundy. Charo, a la que le toqué por tercer año!!!, acertó también y me hizo muy muy feliz con este libro. Ya os hablé de este autor checo en otra entrada y he de deciros que cuanto más leo sus libros y más sé de su vida singular más me gusta. Sus libros son igual que él, singulares, extraños y únicos. Suelen ser finitos, pero destilados para ser pura esencia.

En aquella época vivíamos fuera de la ciudad, fue más tarde cuando nos trasladamos a la ciudad, y a mí, que estaba acostumbrado a la soledad, cuando llegamos a la ciudad se me estrechó el mundo.

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Ay la Navidad es bonita, aunque ya no la encuentre verdadera más que en mis recuerdos de la niñez y en mi fantasía creada al calor de los libros y las hermosas películas antiguas. Mi idea de Navidad la dejo plasmada en mis cuadros o en mis escritos y a ellos acudo cuando la añoro para revivirla en su dulzura y bondad. Las luces de los adornos de colores reflejan la sonrisa de mi hija  y la ilusión en sus ojos y rezo oraciones que creía olvidadas para pedir que la magia de estos días no se agote en ella nunca y que su luz prenda la mía cuando amenace con extinguirse. 

Que esa magia os acompañe durante todo este año y os haga muy felices.

martes, 27 de noviembre de 2012

Fanny, el gatito Mur y sus lecturas sin fin.







Muñeca articulada en pasta de papel, modelada y pintada a mano, así como sus accesorios. El vestido es cosido también a mano y la silla soldada pieza por pieza. 

Fanny vive entre mis libros y se esconde entre sus páginas día y noche. Sus ojos acusan tanta lectura, se ven ojerosos y algo enajenados. Ella pretende cada día salir a pasear para que el sol broncee su blanquísima piel. Coge su bolso y le dice a su gatito Mur que la espere y no lea nada sin ella. Pero al final se queda con el bolso puesto y coge libros de tres en tres, mientras las horas pasan y el sol se oculta. Mur le maulla impaciente, pues ha encontrado lecturas prohibidas que quiere mantener en secreto y ni un solo minuto Fanny lo deja solo. Cojo un libro que parece pedagógico y le leo a Fanny fragmentos que aconsejan tomar el sol de vez en cuando y descansar la vista con los ojos cerrados y unas rodajas de pepino. Fanny me arrebata el libro y se lo lee de un tirón. "Me ha encantado", me dice, "mañana saldré un poquito y no me llevaré ningún libro". Pero al día siguiente vuelta a empezar. 

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Al fin os puedo presentar a Fanny, después de haberse instalado en casa con su gato Mur y apoderarse de mis estanterías de libros. Como no lograba despegarlos de ellos me los llevo obligados a los muchos mercadillos artesanales que estoy acudiendo últimamente para que les de un poquito el sol. Este mes de noviembre está siendo completo y diciembre también. Voy como loca creando piezas nuevas, pues la gente está respondiendo muy bien. Lo cierto es que me siento muy agradecida. Estamos disfrutando mucho, pues conoces a personas maravillosas, como en Cehegín (un pueblo de Murcia, vecino del nuestro), una muchacha adorable que nos dejó una manta la primera vez, pues hacía muchísimo frío y no veníamos preparados. ¡Luego hicimos intercambio de regalos! En el último mercadillo también en Cehegín, conocimos a un argentino que creaba bisutería, monederos y otros diversos objetos solo con materiales reciclables. Con latas o cartones de la leche que todos desechamos él consigue realizar preciosidades. También una pareja encantadora que me hablaron de una muñeca de los años 40 que conservan y que prometieron enseñarme cuando suba al mercadillo de Caravaca, otro pueblo cercano a Bullas. Momentos bonitos y enriquecedores que  atesoraremos en nuestros recuerdos para siempre.

Poco a poco os voy visitando, pero me temo que hasta enero no podré hacerlo con tanta asiduidad como antes. Me da mucha pena, por egoísmo puro, pues disfruto muchísimo viendo vuestras nuevas creaciones y el modo particular de cada uno de expresarse y sentir.

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Como os dije estoy ahora leyendo a Dickens, LOS PAPELES PÓSTUMOS DEL CLUB PICKWICK. Es una maravilla!!! Divertidísima, tierna, lleno de situaciones y aventuras interesantes. Tenía muchas ganas de leerla y no me está decepcionando. Además con la proximidad de la Navidad y viajando por los pueblos para los mercadillos es la lectura idónea para acompañarme, pues este particular club se dedica a viajar por lo pueblos de Inglaterra (más avanzada la novela se centrarán en Londres) para conocer sus modos de vida y peculiaridades, encontrándose con los más diversos personajes. En la primera mitad del siglo XIX en Inglaterra, al parecer, las personas no lo tenían nada fácil para viajar. Los que tenían los medios económicos valoraban tanto el calor de hogar que no se decidían a emprender largos e incómodos viajes y los demás no podían permitírselo, por lo que este club lleva a cabo estos viajes para ir escribiendo una crónica de ellos y después compartirla. El talento de Dickens logra una atmósfera única que te trasporta hasta lugares bellísimos y llenos de encanto. Para quienes amamos el siglo XIX es una lectura impagable.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Un encargo entrañable.


Ilustraciones propias hechas a mano con acrílicos y acuarela.

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Echaba muchísimo de menos venir a mi blog y presentaros mis nuevos trabajos. Estoy algo perdida últimamente, pues son muy entretenidos los proyectos que tengo entre manos y muchas las obligaciones familiares y demás, por lo que me es imposible publicar una nueva entrada con más asiduidad. Además, como tengo ilustraciones que no puedo publicar porque son para un concurso (muy muy difícil de ganar, pero hay que intentarlo por lo menos) y no admiten publicaciones en los blogs, pues tengo mucho trabajo que anhelo enseñaros, pero no puedo. 

Aunque estas niñitas de hoy sí pueden ser presentadas en sociedad. Son un encargo muy bonito que me hizo una buena amiga, Geo, para sus sobrinas por motivo de las celebraciones de bautismo (Angelina Elena, la bebita recién llegada) y primera comunión (la linda Anna).  Van para Argentina, maravilloso país que espero visitar algún día y a sus bellas personas. Este tipo de trabajos son tan gratificantes! Me siento agradecida por la confianza y por darme la excusa para disfrutar como una niña. Espero que la celebración sea muy muy bonita y Vanesa, la mami de las niñas, y toda su familia, sean inmensamente felices!!

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Mi lectura de hoy es, Levadura de malicia, Robertson Davies, segundo título de la trilogía de Salterton. Ya os presenté el primero en una entrada anterior, A merced de la tempestad.

Esta novela es de las que al acabar exhalas un suspiro de satisfacción y te quedas con una sonrisa en los labios y con la mirada soñadora durante unos minutos pensando en su lectura y lo feliz que te ha hecho. Y lo mejor es que como queda una tercera parte, la sensación de añoranza por sus personajes no la sientes. Ay, me temo que la sentiré con mucha fuerza cuando acabe el tercer título. 

Robertson Davies teje una trama aparentemente aburrida en un principio en torno a los personajes de un pequeño pueblo canadiense y que te hace incluso emitir algún que otro pequeño bostezo. Pero poco a poco, pasito a pasito, puntadita a puntadita, los personajes te van cada vez calando más, volviéndose más humanos y la historia se te vuelve irresistible por lo interesante. 

Todo comienza cuando aparece publicado en el periódico local el anuncio de un falso compromiso de matrimonio entre dos de sus jóvenes habitantes, Pearl Verónica Vambrace y Solomon Bridgetower. Lo que podría quedar en una broma pesada sin más, acaba siendo la comidilla del pueblo y un verdadero quebradero de cabeza para el director del periódico y el padre de la supuesta novia que lo siente como una ofensa intolerable contra su persona, ya que el joven en cuestión es hijo de uno de sus mayores rivales desde que, al parecer, le quitara un puesto de relevancia en la universidad de la que es profesor. Hay humor, crítica social, falta de comunicación entre padres e hijos, y, sobre todo, refleja de un modo magnífico cómo los rumores en una pequeña sociedad pueden crecer hasta alcanzar cotas gigantescas y asombrosas. El desenlace es precioso e inesperado para todos. 

En esta segunda parte vuelven a aparecer algunos de los personajes de la primera. Destacar en especial al excéntrico y loco organista de la iglesia, Humphey Cobbler, que espero que esté en la tercera, pues es genial y divertidísimo. 


En la próxima entrada vendré con una muñeca nueva que ya tengo terminada y espero poner esta misma semana y con Los papeles póstumos del Club Pickwick  del genial Charles Dickens. Fue su primera novela y me apetecía leerla desde hace mucho tiempo. Os dejo una frase que me ha entusiasmado del estudio preliminar: 

Con Dickens siempre es Navidad.

martes, 25 de septiembre de 2012

Estuche y neceser.




Hoy os muestro un neceser y un estuche pintados a mano. Hace ya un tiempo que los hice, pero últimamente estoy ocupada en hacer las ilustraciones de un proyecto que tengo, difícil, pero que me ilusiona mucho. Me ocupa muchas horas y espero pronto poder mostrároslas. Son de estilo victoriano y todas las horas que les estoy dedicando me están dejando un muy buen sabor de boca. También estoy acabando una muñeca. Bueno, la muñeca está casi terminada, pero le he hecho varios libros, un bolso, un gatito!!, y quiero también hacerle un sillón antiguo, por lo que se va a alargar más de lo que hubiera querido en un principio. 


En mi pueblo las temperaturas no hacen pensar que el otoño ya esté aquí, pero la luz del atardecer sí nos muestra su llegada cargado con su equipaje de casa bien; está deshaciendo las maletas y mientras coloca sus trajes de hermosos colores en nuestros hogares, nos muestra sus antiguas fotografías en color sepia. 

Ayer por la tarde, sobre las siete y media me quedé asomada a la ventana con los ojos llenos de una luz que parecía salida de una casa poblada de fantasmas. Bellísimo y melancólico otoño, déjame tu mano que quiero bailar contigo un baile de gala, rodeada de los espectros de escritores que glorificaron tus bondades.


El calor en mis manos de un aromático té, el tacto de las páginas de un libro, sus susurros que acompañan mi lectura. Un libro bello, finito, lleno de otros libros y su dolor; una cometa que se lleva a la gitanilla; esa misma cometa a la que enviarle una carta; ratoncitos que salen de los bolsillos de su protagonista: UNA SOLEDAD DEMASIADO RUIDOSA de Bohumil Hrabal. 


Qué feliz me siento al descubrir a un autor al que nunca he leído y maravillarme ante su enorme talento. Desde Praga, Bohumil Hrabal creó mundos entrañables, evocadores, nostálgicos de un tiempo pasado, aunque con sus rincones oscuros llenos de profundo dolor. 

"...cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos."

"...cada anochecer me traígo libros en la cartera, y mi piso, en una segunda planta, en un barrio de las afueras de Praga, está lleno a reventar de libros y más libros, el sótano y el cobertizo se han quedado pequeños, he llenado la cocina, la despensa e incluso el váter, únicamente he dejado caminos libres hacia la ventana y hacia la estufa..."

"...llevan una estrella marcada en la frente, signo del genio en embrión que cada ser lleva al iniciarse su vida..."