Bienvenidos

domingo, 17 de mayo de 2020


~MARIDO Y MUJER~
de Wilkie Collins


Pese a que una hilera de lujosas butacas, en medio de la biblioteca, invitaba al lector de literatura sólida a delatarse en el acto de cultivar una virtud, había también una hilera de cómodos y pequeños nichos ocultos por cortinas, que se abrían regularmente en una de las paredes y permitían al lector de literatura ligera ocultarse en el acto de disfrutar de un vicio.

En el capítulo XVII de MARIDO Y MUJER, de Wilkie Collins habla de esta biblioteca habilitada para permitir que se ocultaran aquellos lectores que se entregaban a un tipo de libros no tan bien considerados, mientras los demás leían a Milton o Shakespeare o... Dickens, ¿quizás? No, incluso entonces a Dickens se le hubiera leído también tras las cortinas, pues era la ficción la que no era bien valorada en general. Sin embargo, desde hace muchos años leer al amigo más ilustre provoca el asentimiento generalizado y Collins sigue siendo de algún modo, un placer un poco más oculto.

Así es, la novela sensacionalista "sensation novel", nunca ha gozado de buena fama. La crítica ante ella ha levantado la ceja y le ha aplicado los adjetivos más despectivos, ha sido denostada y minusvalorada. Yo misma, cuando veía en este libro que hoy os traigo, en los capítulos transcurridos en una posada, que Collins echa mano de uno de los golpe de efecto más parodiados de este subgénero, ¡el relámpago! no pude evitar sonreír con un poco de indulgencia: "Otro relámpago traspasó la oscuridad y mostró la figura de Blanche en el umbral de la puerta". Lo que no me impidió que continuara pasándolo muy bien leyendo esta novela, pues nada me entusiasma más que un buen melodrama victoriano. Y los de los de Wilkie Collins eran sin duda los mejore. Sus tramas son muy buenas, nadie las ha urdido tan bien como él, ni siquiera su gran amigo, Charles Dickens, y se le considera uno de los padres de la novela policíaca y de detectives, con buenas dosis de misterio, suspense y, como indicaba, melodrama. La significativa aportación de este escritor le da un lugar nada desdeñable en la historia de la literatura, aunque quizás merecería uno aún más alto. Él lograría con este subgénero un éxito enorme y algunos de sus personajes, a menudo sus malos, son realmente memorables y dan momentos de mucha intensidad.

Hoy no voy a dar demasiado datos de la trama, ya que lo que sucede en un principio va a ser determinante para el destino de posteriores personajes y no quiero destapar nada. Tan solo decir que esta novela tiene una fuerte intención de denuncia social contra la institución del matrimonio -se centra sobre todo en las leyes matrimoniales de Escocia- que favorecía de un modo muy injusto al marido y que permitía dejar a la mujer en numerosas ocasiones en una situación muy complicada no solo económicamente, sino también en su consideración social, ya que podían ser incluso repudiadas convirtiéndose sus matrimonios en papel mojado. Todo comienza con dos amigas que se adoran, Anne y Blanche, despidiéndose entre lágrimas en el camarote de un barco con la promesa de volver a reunirse algún día. Cada una de ellas se encamina hacia un destino muy diferente al de la otra...

Aunque está lejos de sus grandes novelas como 'La mujer de blanco', que es mi preferida, o 'La piedra lunar', de la que Borges dijo maravillas, la historia te atrapa desde el principio, con un desarrollo en el que no decae el interés y en el que hay momentos en los que no te permites ni parpadear. Sin escamotear el autor el sentido del humor, el suspense siempre en alto y dándote sobrados motivos para querer apuñalar a algunos de sus personajes te lleva hasta un final tremendo, ¡qué final! Inolvidable.

Hacía años que no leía a este escritor y ha sido un placer. En su momento me empaché un poco con sus libros y ha estado bien este tiempo para agarrarlo de nuevo con muchas ganas. Tan solo me ha sobrado que Collins se pone un poco pesado tratando de demostrar que el hombre moderno -victoriano- centrado en ejercitar sus músculos le da prioridad al cuerpo en detrimento de la mente y que la sociedad admirada ante estos hercúleos ejemplares de la época pierden interés por cultivar la mente, con el consiguiente embrutecimiento de sus integrantes, que los puede llevar incluso a delinquir. No le aporta nada a la trama y a él se le veía demasiado empecinado en demostrar su tesis. Por lo demás, muy recomendable, lectura adictiva, sin duda. Aunque es cierto que yo he necesitado alternar esta lectura con otras que me exigieran más reflexión, como los 'Cuadernos' de Emil Cioran, combinándolas las dos se favorecían la una a la otra. Pero esta particularidad ya va en cómo es cada lector. Se quedan conmigo un personaje muy enigmático como la cocinera Hester Dethridge o el pícaro señor Bishopriggs; la descripción de la biblioteca de Windygates y las confabulaciones en ella, y esa posada respetabilísima donde se acaba liando todo.

Texto y fotografía: Ana Martínez García.


martes, 5 de mayo de 2020



~EL LEGADO DE MUJERCITAS~
Construcción de un clásico en disputa, 
de Anne Boyd Rioux




Según Mary Pipher (autora de 'Reviviendo a Ofelia. Salvando las identidades de las adolescentes), las muchachas tienen cuatro maneras de reaccionar a la presión que experimentan para adaptarse a los sofocantes estándares de la feminidad: "Se pueden ajustar, retraer, deprimir o enojar". Meg y Amy por lo general se ajustan, Beth se retrae y Jo se enoja y por un tiempo se deprime. Alcott retrata cuatro posibles respuestas al crecimiento que todavía hoy reflejan las diferentes maneras en que las mujeres atraviesan el camino hacia la madurez. 

Ya en 1907, G. K. Chesterton manifestaba que 'Mujercitas' "se anticipó al realismo unos veinte o treinta años; tal como Jane Austen se le anticipó al menos cien años".

Según el especialista Gregory Eiselein: "antes que Simone de Beauvoir (lectora devota de 'Murjercitas'), Alcott comprendió que alguien no nace sino que se transforma en mujercita". La novela también muestra que los hombres son educados para desempeñar su género: Laurie debe dejar la música y prepararse para hacerse cargo del negocio de su abuelo.

***

Mi primera lectura de 'Mujercitas' fue en una antigua edición que se caía a pedazos. Recuerdo que se le veía la tela de la encuadernación y que algún niño -quizás yo misma cuando era más inconsciente- la había "adornado" en abundancia con unos atroces garabatos trazados ¡con bolígrafo! e incluso había tachado algunas frases aquí y allá. Aun con tan castigado tomo y siendo seguramente una de esas ediciones adaptadas para la infancia -¡odio que mutilen y trasformen los libros para mí sagrados!-, es su lectura uno de los recuerdos más entrañables que conservo de la joven lectora que fui y desde luego se convirtió en un título fundamental en mi evolución como tal. Años después lo volví a leer en una edición más bonita comprada en Círculo de Lectores y volvió a enamorarme absolutamente, y aun llegarían dos ediciones más. Soy consciente de que siendo como soy una nostálgica incurable, siempre mi concepción de esta obra se verá coloreada por una porción importante de sentimentalismo, lo que no le impide a la lectora de la actualidad valorarla como merece: como un clásico por derecho propio. Un libro no cumple ciento cincuenta años en tan buena forma si no tiene algo muy importante entre sus páginas.

Sin embargo, como bien nos dice el subtitulo del EL LEGADO DE MUJERCITAS, de Anne Boyd Rioux, es un clásico que a menudo es cuestionado. La autora en él va a tratar de analizar por qué ocurre esto con un libro que al poco de publicarse se convirtió en un auténtico fenómeno cultural e hizo célebre a su autora, permitiéndole ganarse la vida y ayudar a su familia como siempre había querido y soñado: escribiendo, y que desde entonces, con picos más o menos altos de popularidad ha sido un título fundamental para muchísimos lectores y ha influido en una larga lista de escritoras y mujeres -y también hombres- de todo el mundo con diversas profesiones.

A lo largo de nueve capítulos veremos cómo se construyó 'Mujercitas', qué tiene de autobiográfico y en qué se vio obligada Alcott a transigir; veremos también su influencia cultural y literaria y cómo se ha mantenido su popularidad en estos cientos cincuenta años; cómo otras manifestaciones artísticas: radio, cine, teatro lo mantienen vivo y lo más o menos fieles que han sido con el texto original. En una última parte se ocupará de cómo lo vemos hoy y por qué un libro que en un principio era leído por todos los lectores, niños y adultos, y sin distinción de género, ahora es encasillado en literatura para niñas y cómo esta clasificación se convierte en algo peyorativo y en uno de sus mayores inconvenientes a la hora de ser valorado como merece. Lo que no les ocurre a libros como por ejemplo "Las aventuras Huckleberry Finn", de Mark twain. Muy ilustrativo el capítulo dedicado a la crítica feminista.

Un libro ameno, riguroso, honesto: contemplando todas las opiniones favorables y adversas sobre un Clásico que mantiene vivo el debate y el interés a lo largo del tiempo. Y es que pese a las etiquetas reduccionistas basadas a menudo en lecturas parciales y lastradas por prejuicios, "Mujercitas" mirado con detenimiento, bien analizado, aparece como un texto bastante más complejo de lo que se piensan muchos de los que se acercan a él. A menudo, aquellas obras que por presiones de la época tienen que ser desarrolladas echando mano del ingenio para salvar el mensaje principal sin que escandalice a los lectores de la época, poseen una profundidad y un simbolismo muy estimables y que sorprenden ante una mirada más atenta o autorizada.

Texto y fotografía: Ana Martínez García.


lunes, 27 de abril de 2020


~EN LA JAULA~
de Henry James


En justicia, debería decirle que reconozco en Cocker's algunos alicientes. Vienen todos ustedes. Me gustan todos los horrores.
-¿Los horrores?
-Los que me muestran todos ustedes, Ya sabe de quiénes hablo, de los de su clase, con la conciencia tan tranquila como si yo no tuviera más sentimientos que un buzón.

***

Henry James es el gran escritor de la realidad interior y desde el proceso íntimo que tiene lugar en sus personajes vamos conociendo la experiencia vivida del exterior y cómo les afecta y su particular mirada respecto a ella. Lo fiables en sus narraciones que puedan ser estos personajes deberemos dilucidarlo los lectores. Así a menudo sus novelas en las que utilizó el recurso del punto de vista nos pueden parecer si no estamos atentos que no llegan a un desenlace demasiado claro. Pero en todas sus novelas tiene lugar un progresivo desentrañamiento. Nos va dando todas las claves y ese significativo mensaje que debe alojar toda buena obra literaria nos es entregado al final. Existen escritores que dotan sus libros de mucha complejidad y solo son picar piedra para no llegar a ningún lado. No ocurre así con un escritor tan grande como James. A medida que fue evolucionando como escritor es cierto que sus obras se fueron haciendo más complejas, así en su primera y segunda etapa requieren una atención menor, aunque importante, y ya en su tercera etapa, debemos tener más paciencia y no pasar por alto ningún detalle. Pero en todas está la recompensa. Es por lo que sus novelas hay que degustarlas con calma, disfrutar de cada matiz. En sus escritos nada es gratuito. Su vida la entregó a la literatura y su obra es puro arte y de ella siempre regresamos con una mayor profundidad en la mirada. 

EN LA JAULA nos encontramos con una novela corta de su segunda etapa y con un Henry James más preocupado por las dificultades sociales. Una joven, que pertenecía a un estatus más elevado y que había caído en la pobreza, trabaja tras el mostrador de una oficina de correos en un elegante distrito londinense. Desde la elevada posición de sus clientes alguien como ella no debe contar demasiado. Sin embargo, a través de los telegramas que se envían puede tener acceso a secretos e intimidades muy significativas y que le darán una aureola a su trabajo más interesante. Desde la "jaula" dejará volar su imaginación cuando atenta a los sujetos más atrayentes se fijará en el capitán Everard y en Cissy o Mary, aunque estos tal vez no sean sus verdaderos nombres. En estas, su prometido la presiona para mudarse a un puesto que esté más cerca de él, pero ella lo va demorando, pues antes tiene algo muy importante que resolver.

El modo en que describe todo el proceso mental de la joven protagonista es de un virtuosismo asombroso. Su evolución emocional y moral. Y muy destacable siempre con este escritor su percepción y su análisis de las sutilezas sociales propias, que nos hablan de un gran observador. Nunca podría imaginarme a James como un miembro participativo de la sociedad, sino como un atento testigo de lo que en ella acontece y de los entramados a menudo despiadados entre sus componentes. Lo imagino a cierta distancia disfrutando de cada gesto, cada palabra con doble significado, las rivalidades, las disimuladas zancadillas... Un hombre con tanta curiosidad, mundo interior y talento que jamás se aburriría.

Hace unos días ponía unos textos extraídos de esta novela y todos tenían algo que se repetía: las novelas de medio penique. Las menciona hasta en cuatro ocasiones en una novela que no llega a las doscientas páginas. ¡Luego diremos que no nos das pistas suficientes de a dónde quiere llegar! En los grandes no hay engaño, siempre hay recompensa y si no la vemos es porque o no hemos estado atentos, no hemos sabido verlo o no es un buen escritor el que tenemos delante. Henry James era de los mejores. De todos modos, es esta una novela más accesible y muy pocos lectores se les escaparía su principal sentido y el razón de que citara estas novelitas.

Una delicia que hace tiempo quería leer. Pero ha sido en estos momentos de confinamiento que me pareció que el título adquiría un mayor significado y que no debía demorar más su lectura. Su protagonista debe echar mano de su imaginación para no perecer de aburrimiento en un trabajo tedioso y gris, donde su orgullo, además, es puesto a prueba a menudo. Desde nuestras "jaulas" los libros y nuestra imaginación nos permiten abrir puertas y ventanas e incluso colarnos por entre los huecos de las rejas. No lo olvidemos y ayudemos en la medida que podamos a las pequeñas librerías, los templos de los libros que desde el primer momento debieron verse como artículos de primera necesidad.

Texto y fotografía: Ana Martínez García.



martes, 21 de abril de 2020



~BAJO LA RED~
de Iris Murdoch



Detesto los viajes de vuelta a Inglaterra; hasta que no entierro mi cabeza bien al fondo de mi querido Londres, para olvidar que he estado fuera, no tengo consuelo.

Londres pasaba rápidamente ante mí, amada ciudad, casi invisible en su familiaridad. South Kensington, Knightsbridge, Hyde Park Corner. Ese era el último acto que no iba a provocar ninguna pregunta ni exigir ninguna razón. Después vendría la larga agonía de la reflexión. Londres pasaba ante mí como la vida de un hombre que se estaba ahogando, al que se le presenta todo de una vez en el momento final. Pyccadilly, Shaftesbury Avenue, New Oxford Street, High Holborn.

***

BAJO LA RED, de Iris Murdoch, es una novela de aventuras que tienen lugar en dos ciudades, Londres y París. El inteligente, pero perdido Jake Donaghue, acompañado de su amigo Finn, va a recorrer la ciudad buscando alojamiento, ya que a ambos los han echado de su última vivienda. La urgente necesidad de buscar dónde vivir se va a traducir en una búsqueda mucho más importante, la del sentido de su propia vida. Jake es un escritor que se mantiene en la cuerda floja con trabajos ocasionales, eludiendo responsabilidades y dejándose llevar por la inercia en cuanto puede. El que Magdalen lo ponga de patitas en la calle lo va a empujar a salir de su cómodo, aunque insatisfactorio letargo. En su búsqueda hacia adelante, paradójicamente va a ser preciso que se reencuentre con su pasado y para ello se sucederán encuentros imprevistos, continuas complicaciones para las que tendrá que echar mano de todo su ingenio, nuevas amistades y algunas despedidas. 

Ya en la primera línea del comienzo de esta novela ya se nombra a Finn, que nos da una clave muy importante del significado de lo que vamos a leer. Que el apellido del amigo que sigue a todas partes a Jake Donaghue sea el mismo de Huckleberry Finn, no parece una mera coincidencia. Son numerosos los paralelismos que podemos encontrar entre las aventuras de estos dos inolvidables personajes de Mark Twain, como la picaresca, el resolver con ingenio y humor los problemas que van surgiendo, incluido el homenaje a ese viaje por el río Mississippi, que aquí será el Támesis. Es más, existen unos rasgos disfuncionales que se encuadran en un síndrome conocido como el Síndrome de Huckleberry Finn en los que Jake encaja casi a la perfección. La figura de Finn, elusiva, que no terminas de captar, ni el mismo Jake lo conoce bien, se convierte en un momento dado en un símbolo muy claro de lo que nos quiere decir la autora con su presencia, en la superación del impasses que sufre nuestro protagonista. 

El título también es muy significativo, y es que el final de la búsqueda de Jake está "bajo la red", pero, ¿qué significa eso exactamente? ¿Sabrá verlo? ¿Encontrará ese sentido que busca sin descanso y lo hará solo o a través de los demás? Aquí la dedicatoria a Raymond Queneau adquiere su significado. Pero esto lo dejamos para cuando leáis la novela y entonces lo comentamos. Porque entraría a desvelar demasiado... Los libros de Iris Murdoch están llenos a rebosar de alusiones literarias y filosóficas que encaja muy bien en sus argumentos. Ya lo dije cuando escribí sobre 'El Unicornio', era una gran escritora, pero también una gran lectora.

Iris Murdoch escribió su primera novela en 1954. Reconocida como una de las cien mejores del siglo XX -muy merecido-, en ella ya se encuentran algunos de los que serían sus temas más recurrentes: la literatura, la filosofía, la búsqueda de un sentido existencial, la amistad y el amor. Cuando decidí leer esta novela ya había leído tres títulos suyos y pensé que esta sería menos exigente y esperaba menos calidad. Nada de eso, es una maravilla. Lo bien escrita que está, la perfecta estructura, los paralelismos y homenajes literarios, los personajes tan bien definidos... Y algo que no siempre se ve y mucho menos en los escritores actuales, una idea clara de a dónde se pretende llegar, del mensaje que encierra y cómo se va a mostrar. 

En mi cuarta novela que leo de Iris Murdoch ya puedo decir que se ha convertido en una de mis escritoras preferidas. Abrir uno de sus libros es garantía de una lectura que me va a tener agarrada hasta el final. Ni un solo momento, ni una linea que se me hiciera mínimamente pesada o aburrida. Jake es un personaje tan simpático, tan divertido, que no quería despedirme de él. Bueno, ¡y está Mars! Mars es un perro. En mi anterior reseña sobre un libro de esta autora ya lo señalé, era tan buena creando personajes que hasta los animales están bien trazados y te encariñas con ellos. Cómo no mencionar también la tienda de la señora Tinckham llena de gatos y que es tan importante para Jake. Los gatos, el humo de los cigarrillos y las novelitas descoloridas por el sol que ella lee una y otra vez... 

Sin duda, un gran libro y con mensaje como debe tener la buena literatura. Desconfiad de aquellos libros de los que no podáis extraer un significado, algo va mal en ellos. 

Texto y fotografía: Ana Martínez García.

domingo, 12 de abril de 2020


ARMONÍA 
NICKY
de
Eduard von Keyserling



Todo exhalaba algo como un calor secreto...

O se sentaba durante horas, indiferente, y jugaba con cosas pequeñas, lisas y blancas, cajitas de nácar y cuchillas, cosas que podían no ser lo suficientemente lisas y blancas.

ARMONÍA, de Eduard von Keyserling.

La música es la más indiscreta de todas las artes, expresamos con ella las últimas defensas de nuestra alma, no podríamos hacerlo de otro modo, y nos escuchan todos los que pasan, todos los indiferentes, todos los que han pagado su butaca. Siempre es así, y mi único consuelo es que ese lenguaje lo comprendan unos pocos, los menos.

Sí, las tardes de los domingos son tristes. Los domingos por la tarde siempre tengo la impresión de haber desperdiciado algo.

NICKY, de Eduard von Keyserling.

***

Las narraciones de Eduard von Keyserling describen castillos flotantes con cimientos de arena. Lo que sucede en ellas es un sueño de muselinas siempre a punto de desintegrarse; sus seres fantasmales se quedaron atrapados en estancias en las que un opresivo almizcle de rancia aristocracia, deseo sexual, insatisfacción, celos y elegante voracidad te va sumiendo entre sus líneas en una especie de trance de decadente belleza. El mundo que describe el escritor desapareció con la Gran Guerra, pero él, ciego, una especie de médium de sus antepasados que dictaba a sus hermanas sus historias de personajes que se mueven entre lo exquisito y lo sórdido, se empeñó en que no quedase en el olvido. Podemos observar a estos seres a placer, jugar con sus figuras de alabastro, que las telas tan delicadas no se nos escapen entre los dedos. Tenemos sus libros que los protegen. ¿Notas el olor? A naftalina, a membrillos en los armarios. Pero esos ratones no dejo de escucharlos: por los desvanes, tras los paneles de madera de las paredes, dentro de los cojines, en las alacenas, en los cajones de la ropa interior... Los pequeños se lo comen todo, lo pisan todo con su patitas irreverentes; ellos llegaron antes que nosotros, ese mundo les pertenece más a ellos. Se arremolinan alrededor de su querido escritor, se les suben por las piernas y se atiborran en su bandeja de té. ¡Cuidado, aquel pequeñín ya  está royendo una de las páginas! Comencemos antes de que sea demasiado tarde.

Tanto ARMONÍA como NICKY comienzan en una estación de tren. Los lujosos y confortables trenes donde viajaba la aristocracia europea. En la primera historia, Felix von Bassenow llega a su castillo tras una larga ausencia por la enfermedad mental de su esposa. Annemarie se encuentra mejor y su fiel Malten lo llama para decirle que puede volver. "Si, así era siempre con Annemarie siempre vivía uno en un mundo aparte: un mundo para ella y ahí estaba siempre la Malten para correr las cortinas y protegerla del mundo exterior". A su llegada el señor del castillo pretende tomar el mando de nuevo, demostrar quién es el amo... Pero se verá desplazado en sus propias posesiones. El tío Thilo, que llega poco después junto al padre de su mujer, es inteligente, culto, ingenioso y gran conversador y parece embelesar a todos. Felix se siente en su propia casa en un segundo plano y como si molestara todo el tiempo. Excepto para Mila, la joven adoptada de la señora Malten, que pronto le deja claro que para ella no hay más amo que él.

Esta primera narración, además de estar maravillosamente bien escrita, atraparte de inmediato con sus bellísimas descripciones, ser de un romanticismo de filos sórdidos que se van extendiendo a medida que vas avanzando en la lectura hasta un tremendo final, parece una clara influencia de REBECA, de Daphne du Maurier. Como si Rebeca siguiera viviendo en Manderley, la señora Danvers fuera Malten y la tímida nueva señora de Winter, fuera Mila, pero bastante más audaz y descarada. Resulta muy curioso. No me consta que Daphne du Maurier leyera a este escritor, pero yo creo que si pudiéramos buscar en su biblioteca encontraríamos un viejo ejemplar de ARMONÍA. 

En la segunda narración, la baronesa Nicky se despide en la estación de su marido, se marcha al campo para sus vacaciones de verano. Al fin dejará atrás por un tiempo su tediosa vida de casada y no escuchará a sus aburridos familiares cada día. Pero al llegar al campo todo sigue igual y la gente es tan aburrida como en la ciudad; ella se siente tan diferente a los demás... Además, la dichosa política que es el centro de la conversación de todo el mundo, no le interesa nada y de los constantes rumores de guerra no quiere oír ni hablar. Entonces aparece el músico Enrico Fantoni y su música es bellísima y le habla como si fuera un ser excepcional. "... por primera vez en mucho tiempo ya no se sentía desgraciada". Pero la guerra, no hay quien la pare, cada vez está más cerca y nada parece indicar que puedan seguir ignorándola por más que les incomode a ambos, por más que se adentren en el bosque.

Por un momento los ratones se han quedado dormiditos. Vamos a apartar los libros de Eduard von Keyserling de ellos. Los protegeremos bien, los cuidaremos, los leeremos... 

Texto y foto: Ana Martínez García. 

jueves, 9 de abril de 2020


~BAJO EL MANZANO~
de John Galsworthy


Ese año la primavera fue todo un descubrimiento para él. Como en pleno éxtasis, observaba los brotes rosados de las hayas que habían tardado más en florecer recortarse contra el azul del cielo, bajo los rayos del sol, o los troncos y ramas de los pinos silvestres, que parecían pardos bajo una luz tan violenta, o ya en el páramo, los alerces doblados por el vendaval que tan vivos se veían cuando el viento hacía ondear sus hojas verdes y tiernas por encima de las ramas oscuras, enmohecidas. O se tumbaba en la loma, mirando las violetas de monte, o más arriba, entre los helechos marchitos, tocando los brotes rosas y transparentes de la zarzamora, mientras los cucos cantaban y reían los pitos reales, o una alondra desgranaba sus gorjeos desde lo alto. Resultaba totalmente distinta a cualquier primavera de las que había conocido, porque la llevaba en su interior y no por fuera.

Seguramente lo habrían hechizado la primavera, la noche y las flores de los manzanos. 

Durante el té suntuoso y tardío, que incluía huevos, nata montada, mermelada y unos bollos ligeros y recién hechos, con un toque de azafrán, Garton disertó largo y tendido sobre los celtas...

***

Una lectura puede ser una anhelo tras los cristales de una ventana. Creímos que la primavera nos pertenecía y sin embargo florece ahí afuera sin nosotros y no le importa. La dábamos por segura y ahora resulta que puede dejarnos atrás sin girarse a mirarnos ni una sola vez, como la amante que en realidad siempre fue libre y autosuficiente, pero pensábamos que podíamos desdeñarla cuando quisiéramos desde nuestra supuesta e ilusa superioridad. Y ahora la miramos implorantes mientras se vuelve cada día más hermosa y su perfume, el mismo de antaño, se nos antoja cada vez más exquisito, más embriagador. Ella está de fiesta y no hemos sido invitados. 

La herida que la primavera me deja en el aliento la curo buscando en mis libros como escogiendo flores para un jarrón. Y qué bella es la flor de los manzanos me digo al mirar uno de los títulos de John Galsworthy. Sí, en la primera página, un prado lleno de alerces: "alerces que olían a limón al recibir el sol de finales de abril". 

En BAJO EL MANZANO, de John Galsworthy, Frank y Stella Ashurst celebran sus bodas de plata viajando a Torquay, donde se conocieron. En el camino se detienen en un prado por decisión de ella para almorzar y pintar unas horas con sus acuarelas. Mientras él la espera se da cuenta de que el lugar le resulta familiar... Una tumba solitaria le traerá los recuerdos de veintiséis años atrás. 

Es esta una novela corta muy bella, con unas descripciones del campo y en su segunda mitad de la costa del sur de Inglaterra que son puro deleite. Una historia de amor y prejuicios con desenlace de melodrama que la envuelve el autor en una prosa que se desliza fragante y serena; cadenciosa en sus sonidos de arrollo joven. La eterna insatisfacción humana, las disyuntivas vitales, las barreras sociales y el temor a romperlas, la juventud que pasa tan rápida como una exhalación y esa mirada atrás inevitable al llegar a esa edad en la que haces balance y temes el resultado, tienen cabida en esta narración de la que disfrutas en cada página. La primavera y el verano discurren por ellas y te las dejan vivirlas sin salir de casa. 

El mismísimo Orson Welles la adaptó para la radio en dos ocasiones y en 1988 fue llevada al cine por Piers Haggard como "A Summer Story". Es una belleza que me ha recordado en algunos momentos a "Resurrección", de Tolstói e incluso a "Hamler", de William Shakespeare. Influencias de altura -que no desarrollo, pues destriparía demasiado la trama- para un escritor, John Galsworthy, al que siempre es un placer leer.

Texto y foto: Ana Martínez García.

*Preciso es aclarar en estos difíciles momentos en los que tenemos que ser muy responsables, que las flores silvestres las ha cogido mi marido en un descampado cerquísima de nuestra casa mientras sacaba a la perrita Noa en esos escasos cinco o diez minutos que tiene para hacer sus necesidades.

lunes, 6 de abril de 2020


~ESCRITO POR BRUJAS~
LO SOBRENATURAL EN LA VIDA Y LA LITERATURA DE GRANDES MUJERES DEL SIGLO XIX
de Antonio Ballesteros González


Toda mujer, que a juicio de la ley patriarcal, traspasara las barreras de lo permitido desde una perspectiva religiosa, social, ideológica, cultural o sexual, era tildada de bruja o prostituta, y se hacía así acreedora a la acción cruenta de ominosos poderes fácticos, de atroces inquisiciones.

Siguiendo el patrón gótico, varias mujeres que escribieron a finales de la centuria ilustrada se decidieron a reflejar las tensiones existentes entre la visión del mundo desde la esfera de la domesticidad, consustancial a sus actividades cotidianas, y la atracción o la repulsión por lo sobrenatural.

Tengo en casa dos recopilaciones de relatos fantásticos del siglo XIX y en una de ellas todos sus títulos pertenecen a hombres y en el otro, solo a Vernon Lee (1856-1935) se le concede el honor de figurar en ella. Aunque mis dos únicas recopilaciones no podrían ser prueba suficiente para ningún estudio, sí nos dan una idea de cuál ha sido el proceder habitual y es que, aunque hemos ido viendo una significativa progresión, durante mucho tiempo se ignoró la importante aportación de escritoras que con una considerable producción literaria de estas características nos han dejado grandes obras desde la segunda mitad del siglo XVIII. En este libro que hoy os traigo, ESCRITO POR BRUJAS, del catedrático de universidad Antonio Ballesteros Gonzáles, veremos como a partir del surgimiento del movimiento gótico con la publicación de El castillo de Otranto, de Horace Walpole, y en el progresivo desarrollo del género y sus diferentes bifurcaciones hacia otros modos de explorar lo fantástico y sobrenatural una amplia variedad de escritoras tuvieron un papel absolutamente fundamental. Muy destacable es el caso de Mary Shelley que incluso comienza un nuevo género, el de la ciencia ficción, además de llevar a lo más alto el modelo gótico clásico. El autor nos señala las muchas dificultades que han tenido estas escritoras para elaborar su obra, para compatibilizar las tareas asignadas por el sistema patriarcal con su profesión e ir enfrentándose con gran determinación a las imposiciones sociales y morales para con su género. Es por lo que un libro como este, del año 2005, los lectores lo estimamos más por ser de los que señalan y enmiendan esta omisión, y es que tal empresa ampliará y enriquecerá nuestros conocimientos y tendremos nuevas oportunidades de deleitarnos como lectores al abrirnos más el abanico literario.

En este libro vamos a viajar desde las últimas décadas del siglo XVIII para conocer a las pioneras del género, recorreremos con especial detenimiento el siglo XIX y los principales países, en los que tiene lugar un extraordinario desarrollo de la literatura sobrenatural, comenzando por Inglaterra hasta la época Victoriana, que sería la más rica de la literatura fantástica, y acabaremos con algunas escritoras que se adentran en el siglo XX, cuando ya declinaba el interés por estas narraciones, aunque no obstante no supondría su desaparición, como bien sabéis. Los artículos se articulan en semblanzas biográficas para un primer acercamiento a la vida y obra de estas mujeres y otros más extensos como el dedicado a las hermanas Brontë. En los diferentes apartados se mantiene una continuidad que hace la lectura muy fluida y comprensible. Tiene, además, una magnífica bibliografía, que aprovecharéis aún más si leéis en ingles y no le falta el Índice Onomástico, que en estos libros agradezco muchísimo cuando nos los ponen.

Pero es sobre todo una delicia. He subrayado y anotado sin parar y lo he disfrutado muchísimo. De los que se quedan cerca para estar siempre extrayendo títulos para leer. Muy bien escrito, desde el cariño -cuánto me gusta el cariño en las biografías-, la admiración y el respeto hacía estas escritoras; entra en el detalle especial, en el que gusta a los lectores. Para que os hagáis una idea, en el apartado -maravilloso- sobre Elizabeth Gaskell cuando habla de lo aficionada que era a contar historias de fantasmas y que una noche su amiga Charlotte Brontë decide irse a la cama sin escucharla porque a ella le daban miedo. Es que desde la primera autora que nos presenta, Clara Reeve, hasta la última, Alexandra David-Néel, he disfrutado de cada una de ellas. Aunque tengo mis preferidos. En efecto, el de Elizabeth Gaskell, no quería acabarlo; el de las hermanas Brontë, mira que he leído sobre ellas, pero aun así, lo acabé emocionada; el de Mary Shelley, buenísimo. Y entre las escritoras que no conocía dos nombre me han quedado que quiero leer muy pronto: Margaret Oliphant y Amelia B. Edwards. También Vernon Lee, por supuesto, aunque de ella he leído algo más, pero hace tiempo y quiero conocerla mejor. Ha sido también una gozada la semblanza sobre Ann Radcliffe, que os gusten más o menos estas narraciones de misterio, seguro que os suena mucho. Mirad lo que dice el autor: "Esta autora supone para la literatura de la época lo que Alfred Hitchcock para el cine del siglo XX". Casi nada. Incluso las tres últimas escritoras: Helena Petrovna Blavatsky, Annie Besant y Alexandra David-Néel, que me han interesado menos como escritoras, pero tuvieron unas vidas tan tremendas que no parpadeaba leyendo sobre ellas. Madame Blavatsky es que me llegó a abrumar, ¡tremenda vida! Fascinante de niña en su Rusia natal, perteneciente a una familia aristocrática... Miradla por Internet, te hipnotiza con sus impresionantes ojos. 

Desgraciadamente ESCRITO POR BRUJAS está descatalogado. Ojalá que lo reediten porque a este libro le queda mucho recorrido. Quiero que lo lea mucha gente y comentarlo. Es fantástico. Una lectora en Instagram me dijo que era una joya de su biblioteca y digo igual. Si no lo encontráis en segunda mano a buen precio, buscadlo en la biblioteca, merece la pena. 

Texto y fotografía: Ana Martínez García.